El Sol de Nuestros Antepasados
Nuestros antepasados adoraban el Sol como a un dios. En el mundo moderno lo vemos como un fenómeno natural que se repite a lo largo y a lo ancho del universo. Pero nuestro Sol es el único que conocemos (hasta el momento) que sostiene vida y son varias las características que lo diferencian de otros soles las cuales lo hacen mas propenso para el desarrollo de especies orgánicas.
Nuestro Sol es algo tan cotidiano que se nos hace difícil pensar que hace mas de 5 billones de años no existía. Como todo en la vida tiene comienzo y final, el Sol se formó hace algunos 4.6 billones de años de una gran nube de materia y gases, resultado de explosiones “super novas”*, que flotaba en el espacio. Esta se fué haciendo más fría y densa colapsándose ante su propia fuerza de gravedad. El calor interno de esta gran masa aumentó a tal grado que en su interior se incendió una fusión nuclear convirtiendo átomos de hidrógeno en helio, produciendo luz, calor y el nacimiento de la estrella que hoy brilla en nuestro cielo.
La formación de estrellas como el Sol se repite constantemente en el universo, la mayoría de las veces resultando en sistemas binarios lo cual resulta inadecuado para sostener planetas con órbitas estables. El 90% de estas estrellas son mas pequeñas que el Sol lo cual las hace mas frías y menos brillantes. El Sol tiene 50% mas elementos pesados y solo un tercio de la variación en temperatura en comparación con otras estrellas de su edad y tamaño, lo cual es muy afortunado para nosotros ya que los elementos pesados son esenciales para formar planetas y las temperaturas estables propician el desarrollo de la vida.
Una de las características mas inusuales del Sol es su órbita alrededor del centro de la Vía Láctea, esta al ser menos elíptica y tener una leve inclinación relativa al plano galáctico mantiene nuestro sistema solar lejos de la galaxia interna donde mas explosiones “super novas” y peligrosos asteroides atentarían en contra de la vida terrestre. De acuerdo con el astrónomo Guillermo González de la Universidad de Washington en Seattle, menos del 5% de todas las estrellas en la galaxia disfrutan de una órbita tan propicia para el desarrollo de vida inteligente.
El Sol contiene el 99.85% de toda la materia en el Sistema Solar. Los planetas fueron formados por materia y gases contenidas en un disco que lo rodeaba a luego de su formación. La constante irradiación de rayos X y ultra violeta ayudaron a eliminar gran parte de la atmósfera de la Tierra que se componía mayormente de hidrógeno y helio. La intensa luz ultravioleta ayudo a la formación de aminoácidos y otras materias orgánicas precursoras de la vida.
Son muchos los elementos que se unieron para finalmente dar paso a la vida como la conocemos en nuestro planeta. Sin duda alguna el nacimiento de un estrella como el Sol significa uno de los eventos mas sublimes en el universo. Materia, gases, fuerzas de gravedad, fusiones nucleares, inercias y otra fuerzas combinándose en un gran receta divina para crear soles, para crear vida. Nuestro Sol no sera un dios pero sin el la vida no seria posible, nuestros antepasados no estaban muy lejos de la verdad.
*Rachel Courtland, New Scientist, April 16, 2008,